FICX’55: Kid Congo Powers, la guitarra del pantano


Los conciertos del FICX 55 nos traen la última y más  clásica encarnación  de Kid Congo Powers en la salvaje compañía  de los Pink Monkey Birds. Neville aprovecha para repasar su larga carrera desde la escena punk angelina de los 70 hasta el presente a través de una antología de canciones y un pantanoso perfil.

Por Chez Neville

En el Los Ángeles decadente y por ello vibrante de la segunda mitad de los 70, desagüe del sueño hippie y la América post-nixoniana, seguramente no había refugio mejor para un adolescente chicano y homosexual que la naciente escena punk. Allí  era donde iban a parar los restos de los demás movimientos, reunidos entorno a aquella nueva energía, ” el sonido” como lo llama Steve Erickson en su novela Zeroville.

Fascinado por los Ramones , Brian Tristan encontró a su par en otro muchacho que tenía a Blondie en un altar, Jeffrey Lee Pierce. Con él y guiados por el genuino espíritu del punk, crear primero y pensar después, fundaron primero The Cyclones y luego, tras una pelea entre Piercer y uno de los miembros de la banda, The Creeping Ritual. Eran embriones de algo mayor, consistente, que no había nacido del punk melódico o el pop con actitud new wave, sino de una mirada atravesada al pasado, que mezclaba un producto californiano como el psychobilly con una reinterpretación desesperada y personal del blues del Delta.

Esa sería la base para The Gun Club, uno de los grupos trascendentes de los 80. Pero cuando lograron grabar su primer disco, el abrasador Fire of Love, Brian Tristan ya no estaba con ellos porque había sido absorbido por los Cramps y mutado en Kid Congo Powers. Su guitarra furiosa puede escucharse en un directo anterior, The Birth, the Death, the Ghost, y matizada, enriquecida por su experiencia junto a la legendaria ya banda de Lux Interior y Poison Ivy, regresará junto a Pierce para otra obra cumbre como The Las Vegas Story.

The Gun Club

Con los Cramps grabó dos discos fundamentales, Psychedelic Jungle y el mítico directo Smell of Female, pero diversos problemas legales detuvieron la trayectoria de la banda y dejaron a Kid Congo Powers con un montón de tiempo que matar y drogas suficientes para hacerlo. Una llamada desde Australia de Johnny Lee Pierce le reincorporó a The Gun Club en plena gira.

Aplicando lo aprendido sobre el fuzz ,el ritmo y la manipulación del sonido de su experiencia con los Cramps, el estilo de Kid Congo Powers se elevó, marcando el sonido espectral de las grabaciones de The Gun Club y convirtiéndolo en una figura recurrente y mutante, inquieta en mil proyectos. Instalados en Londrés tras la segunda vistoria electoral de Reagan, cuando prometieron no volver a los EEUU, Pierce decide disolver el grupo, aunque volverá a él en diferentes ocasiones y simpre con Powers como soporte indispensable.

NickCave and The Bad Seeds

Esta vez es Nick Cave quien recurré a su guitarra, que aparece en una icónica escena de Cielo sobre Berlín interpretando Fron Her to Eternity. Powers se divide entre la escena berlinesa y Londrés, entre los Bad Seeds y proyectos personales como la breve formación Fur Bible junto a Patricia Morrison, ex- The Bags y bajista para The Gun Club o Sisters of Mercy, donde canalizaba una versión fantasmagórica y rebosante de atmósfera tétrica de los Cramps. Teloneros para Siouxie and The Banshees o banda de acompañamiento del excéntrico The Legendary Stardust Cowboy, la itinerancia de su carrera, que se acercaba a la de músico de sesión arty, le hace añorar América. De regreso, más encarnaciones, como el garageo country del supergrupo Knoxville Girls o su estable colaboración con la actriz y cantante Sally Norvell en una serie de álbumes de texturas lounge bajo el nombre Congo Norvell. Una sociedad nacida, además, de un compromiso diferente: el de Kid Congo Powers y la comunidad queer, en especial los enfermos de SIDA.

A fines de los 90, de nuevo llevado por la inquietud y el parón de su carrera, decide moverse por sí mismo y pasar a ser su propio grupo, algo ya probado en el 89 con el Ep grabado en Londres Kid Congo. Los Pink Monkey Birds serán su banda definitiva, aunque sus miembros cambian la personalidad permanece y Kid Congo Powers se instala en lo esencial, entre el trashbilly, el garage y la estética sucia juguetona de John Waters, recreando con energía, cariño e ironía los 50, 60 y 70 en un sonido crepitante, primitivo, instalado en la irreverencia y la diversión.

The Pink Monkey Birds