¿QUÉ HAY DE NUEVO, VIEJO?

Por Víctor Guillot

Hace más de dos años, y como consecuencia de la crisis económica de este país, los colaboradores de NEVILLE aceptábamos que el magazine debía permanecer en letargo, al menos, hasta que la tormenta amainara, al menos, hasta que sus colaboradores pudieran volver a ser remunerados por sus artículos. Nunca nos planteamos la muerte de este magazine. Sólo nos dedicábamos a recordarlo y a esperar. Pues bien, la tormenta no ha amainado, pero la fortuna de NEVILLE ha mejorado y hoy podemos afirmar que ha vuelto a soplar el viento en sus velas con el apoyo del Centro de Interpretación del Cine en Asturias y el Casino de Asturias.

Cuando publicamos los primeros artículos de NEVILLE no hubo editoriales, ni tampoco fanfarrias. El mero hecho de publicar cada día era la mejor editorial, la mejor presentación y la mejor forma de hablar de una cabecera rigurosa e informal. Esto no es un editorial, tan sólo una carta de presentación para hacer un repaso a lo que hemos sido, por qué nos mantuvimos apagados y también, como no, para contar que regresamos, para afirmar que, tal y como sucedió en su primer artículo, volvemos con el ánimo de fomentar algo más que la cultura.

Nuestra primera época abordó la literatura, el cine, las artes plásticas, la filosofía, el pensamiento político y el deporte desde un insobornable gijonismo que demostraba cada día su capacidad para abrirse al mundo siguiendo la máxima de Juan Cueto: ser global desde lo local.  Nada impedía contar la crónica de un partido del Sporting junto a una entrevista a Mathias Enard, celebrar una entrevista con Jaime Poncela junto a un especial dedicado a eso que algunos llamaban entonces “lo british”, y así en este plan. No nos cabe la menor duda. El éxito de esas ¿dos temporadas? residía en una desmesurada falta de complejos, la necesidad de hacer algo distinto y la voluntad de descubrir nuevas y viejas firmas que la vanidad y el localismo de esta ciudad habían soslayado sin ningún rubor.

NEVILLE regresa para responder a la insistente pregunta de muchos de sus lectores. “¿Cuándo volvéis a publicar?” Lo que había comenzado con un humilde programa de cine en un inusual formato de bolsillo, con las portadas de nuestro querido y desaparecido maestro, Rodolfo Pico, se había convertido, pocos meses después, en una publicación que se había ganado el cariño de sus lectores a través de un blog que funcionaba eficazmente como una revista cultural capaz de llegar a miles de lectores a golpe de click. Ganarse el cariño es una buena expresión. Significa conquistar el afecto de una persona a base de esfuerzo, entusiasmo y cierta lealtad a una forma de entender y de aprehender el periodismo.

En esta segunda época no vamos a renunciar a eso que nos brindó la complicidad de los lectores. Por el contrario, escribiremos con el mismo entusiasmo. Y lo haremos con otro diseño, otro concepto y otros objetivos que paulatinamente se irán desplegando con el paso de los días. El NEVILLE que tienes ante tus ojos no abundará tanto en reseñas y opiniones y tampoco elaborará la lista de las listas con las que hoy se trata de seducir nuestra curiosidad . Por el contrario, intentaremos ofrecerte crónicas y buenos reportajes, historias cercanas y lejanas, de vidas públicas y anónimas que merezcan el interés de ser contadas. No es que creamos que el género opinión esté sobrevalorado pero sí advertimos que muchas de esas opiniones han invadido el espacio esencial de la información, aportando más frivolidad que argumentos, más demagogia que datos. A fin de cuentas, las opiniones son como los culos…  Y sobre todo ¡son muy baratas!

Nos sentimos satisfechos de todo lo anterior, pero aceptamos con honestidad que repetirlo sólo serviría para que perdiera todo su encanto. Somos conscientes de que contar historias requerirá más tiempo, más trabajo, más discusión, más espacio y más silencio, pero al mismo tiempo creemos que el reportaje y la crónica son los géneros que más falta hacen para que los lectores puedan disfrutar de una forma de periodismo que, desgraciadamente, se ha diluido en la red. Para quienes hacemos este magazine comienza una nueva aventura. Sólo podemos daros la gracias por vuestra fidelidad y daros nuevamente la bienvenida a NEVILLE. Comenzamos.